Antes del shopping: una fábrica en Las Cañitas
Mucho antes de que hubiera locales, cafeterías y galerías comerciales, en este lugar funcionaba una importante fábrica vinculada a la producción de gas carbónico y hielo seco. El edificio pertenecía a Martelli S.A. y formaba parte del paisaje industrial de una zona de Buenos Aires que, por entonces, tenía un perfil muy diferente al actual.
La fábrica ocupaba una construcción de características industriales, con grandes volúmenes de ladrillo, estructuras visibles y espacios internos amplios. Lejos de ser demolida para construir un edificio completamente nuevo, buena parte de esa estructura fue aprovechada décadas después para darle una segunda vida al lugar.
El gas carbónico producido allí tenía múltiples usos industriales y comerciales, mientras que el hielo seco —dióxido de carbono en estado sólido— se utilizaba para conservación y refrigeración. La actividad de este tipo de establecimientos era parte de una Buenos Aires mucho más industrial, cuando fábricas, talleres y depósitos convivían con zonas que posteriormente se transformarían en áreas residenciales y comerciales.
Con el paso de los años, la actividad industrial desapareció y el antiguo establecimiento quedó disponible para una nueva utilización. A comienzos de la década de 1990 surgió el proyecto de reciclar la construcción y convertirla en un centro comercial, conservando elementos de su arquitectura original.
La transformación comenzó en los años 90
La idea de convertir el antiguo edificio en un centro comercial tomó forma durante la primera mitad de la década de 1990. En 1994, el estudio de diseño Fileni & Fileni ya trabajaba en la identidad visual del proyecto, concebido como uno de los primeros grandes centros comerciales de su tipo en la Ciudad de Buenos Aires. Uno de los objetivos era preservar el valor histórico del entorno y tomar como referencia la cercana Abadía de San Benito.
Finalmente, en septiembre de 1995, El Solar de la Abadía abrió sus puertas. El proyecto estuvo a cargo del estudio BMA y se convirtió rápidamente en un nuevo punto de encuentro para los vecinos de Las Cañitas.
Mucho más que locales comerciales
Desde sus comienzos, El Solar fue pensado como un espacio de encuentro y no solamente como un lugar para hacer compras. Además de los locales, incorporó propuestas culturales, recreativas y gastronómicas, una característica que ayudó a diferenciarlo de otros shoppings porteños.
La apuesta por conservar la estética industrial también fue reconocida: en 1997, el shopping recibió un Maxi Award por diseño innovador y arquitectura.
Un pedazo de la historia de Las Cañitas
La transformación de aquella antigua planta industrial en un centro comercial ocurrió, además, en un momento de grandes cambios para el barrio. A mediados de los años 90, Las Cañitas comenzó a dejar atrás su perfil predominantemente residencial para convertirse en una de las zonas gastronómicas y comerciales más activas de Buenos Aires.
Por eso, El Solar de la Abadía es mucho más que un shopping: es parte de la transformación que ayudó a definir la identidad moderna de Las Cañitas. Su arquitectura todavía conserva las huellas de aquel pasado industrial, mientras que sus espacios comerciales forman parte de la vida cotidiana del barrio desde hace más de tres décadas.

