El Pabellón del Centenario, ubicado detrás de Jumbo en Palermo, es uno de los edificios históricos más singulares de Buenos Aires. Construido en 1910, permaneció durante décadas en estado de abandono. Después de años de reclamos y una larga disputa judicial, su restauración finalmente avanza.
Si alguna vez pasaste por Dorrego y Cerviño y viste, detrás del complejo de Jumbo y Easy, una construcción antigua rodeada de estructuras y vegetación, probablemente te hayas preguntado qué es ese edificio.
Se trata del Pabellón del Centenario, una verdadera pieza del patrimonio porteño que sobrevivió a más de un siglo de transformaciones urbanas y que actualmente atraviesa un proceso de restauración para recuperar buena parte de su aspecto original.
Lo curioso es que, aunque hoy está escondido detrás de uno de los principales centros comerciales de la zona, alguna vez fue construido como una de las grandes obras destinadas a mostrar la modernidad y el progreso de la Argentina.
Un edificio nacido para celebrar el Centenario
El Pabellón fue construido en 1910, en el marco de las celebraciones por el centenario de la Revolución de Mayo.
Buenos Aires organizó durante aquel año distintas exposiciones internacionales destinadas a mostrar los avances de la Argentina en áreas como la agricultura, la industria, el transporte y las comunicaciones. Para esos festejos se levantaron alrededor de 35 pabellones y edificios temporarios.
El que hoy conocemos como Pabellón del Centenario fue concebido para la Exposición Internacional Ferroviaria y de Transportes Terrestres. Su diseño estuvo a cargo del arquitecto italiano Virginio Colombo, vinculado al estudio Vinent, Maupas y Jáuregui.
La arquitectura del edificio resulta particularmente llamativa. Su diseño combina referencias italianas y vienesas con elementos ornamentales propios del lenguaje modernista de comienzos del siglo XX. La calidad de la obra fue reconocida en aquella época con una medalla de oro.
El edificio no era simplemente un espacio de exposición. Originalmente funcionó como Pabellón de Fiestas, Correos y Telégrafos y estaba destinado, entre otras funciones, a recibir y atender a visitantes destacados de la exposición.
El único pabellón que sobrevivió
Más de un siglo después, hay un dato que convierte al edificio en una pieza especialmente valiosa: es el único de aquellos pabellones del Centenario que permanece en pie en ese lugar.
La transformación de Buenos Aires durante el siglo XX hizo desaparecer prácticamente todas aquellas construcciones. El Pabellón del Centenario, en cambio, sobrevivió.
Pero sobrevivir no significó necesariamente conservarse.
Durante décadas el edificio quedó prácticamente olvidado. La falta de mantenimiento, la exposición a la intemperie y distintos episodios de vandalismo provocaron un deterioro progresivo.
En 2010 llegó un reconocimiento fundamental para su protección: el Estado Nacional declaró al Pabellón Monumento Histórico Nacional, mediante el Decreto 1358/2010.
A partir de entonces quedó bajo la tutela de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.
¿Por qué estaba abandonado detrás de Jumbo?
La historia de la restauración también está relacionada con el terreno donde se encuentra actualmente.
En 1994, el Ejército Argentino otorgó en concesión parte de esos terrenos a Cencosud, empresa que instaló allí el complejo comercial donde funcionan Jumbo y Easy.
Pero el contrato tenía una condición particularmente importante: la concesionaria debía hacerse cargo del reciclado y restauración del Gran Pabellón Central de la Exposición Internacional Ferroviaria y de Transporte Terrestre de 1910, hasta alcanzar un grado de terminación similar al original.
El compromiso, sin embargo, no se concretó durante los años siguientes.
El conflicto terminó en los tribunales y la situación se prolongó durante años. En 2014 comenzó formalmente una disputa judicial entre Cencosud y el Estado Nacional por el incumplimiento de las obligaciones relacionadas con el edificio.
Hubo incluso proyectos anteriores para intentar recuperarlo. En 2008 se elaboró un proyecto de puesta en valor, restauración y reciclaje, que llegó a una etapa de preparación de una licitación, pero finalmente no avanzó. También hubo propuestas posteriores para transformar urbanísticamente todo el predio e incorporar al pabellón como parte de un nuevo espacio público y cultural.
Ninguna de esas iniciativas consiguió concretar la recuperación definitiva del edificio.
El punto de inflexión: el fallo de la Corte Suprema
La situación cambió en agosto de 2022.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la obligación de Cencosud de cumplir con el compromiso asumido en el contrato de concesión y ordenó avanzar con la restauración del pabellón hasta devolverle un grado de terminación similar al que tenía originalmente.
La decisión puso fin a una espera de casi tres décadas.
A partir de ese momento comenzaron a desarrollarse las tareas necesarias para estudiar el estado real de la construcción y definir cómo debía llevarse adelante una restauración respetuosa de su valor histórico.
¿Quién está restaurando el Pabellón del Centenario?
La ejecución de las obras corresponde a Cencosud, mientras que la intervención está sometida a la supervisión de los organismos encargados de proteger el patrimonio histórico.
La Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos supervisa actualmente los trabajos, en articulación con el Ministerio de Defensa y el Ejército Argentino, propietario de los terrenos.
Esto es importante porque no se trata simplemente de reparar un edificio antiguo.
Al estar protegido como Monumento Histórico Nacional, cualquier intervención debe buscar conservar los elementos originales y recuperar su lectura arquitectónica sin convertirlo en una construcción nueva que simplemente imite el pasado.
¿Cómo avanza la restauración?
Las primeras tareas comenzaron en enero de 2023, después del fallo de la Corte Suprema.
En una primera etapa se realizaron trabajos de limpieza, relevamientos, estudios y prospecciones destinados a conocer en profundidad el estado de conservación del edificio. También se investigaron elementos originales que pudieran encontrarse en el lugar.
Con el avance de la obra comenzaron a aparecer algunos resultados visibles.
Uno de los trabajos más importantes fue la recuperación de la cubierta completa del edificio, incluida su característica cúpula vidriada. También fueron restauradas las fachadas norte, sur y oeste.
Otro aspecto llamativo es la recuperación de las esculturas que formaban parte de la composición arquitectónica original. Algunas de las piezas habían desaparecido y fue necesario trabajar en su reposición para recuperar la imagen histórica del conjunto.
También se encontraron fragmentos de la antigua escalinata de acceso que habían quedado enterrados y rastros que permitieron identificar la ubicación original de elementos arquitectónicos que habían desaparecido con el paso del tiempo.
La restauración que se puede ver hoy
Durante 2024 y 2025, el edificio comenzó a verse rodeado de andamios, estructuras de protección y redes que permitieron trabajar sobre sus fachadas y sectores superiores.
En septiembre de 2025 ya podían observarse avances significativos: la cúpula había sido recuperada y las esculturas femeninas que rodean la parte superior habían sido reinstaladas.
Y hay una novedad especialmente importante para los vecinos de Palermo y Las Cañitas: en julio de 2026 comenzaron nuevas tareas de restauración destinadas a devolver al edificio su forma original, después de casi tres décadas de demora.
La Comisión Nacional de Monumentos informó que actualmente continúan los trabajos sobre la fachada principal y el interior, junto con la reposición de elementos escultóricos y la recuperación del entorno inmediato del monumento.
Un patrimonio escondido que podría recuperar protagonismo
Durante muchos años, el Pabellón del Centenario fue prácticamente invisible para quienes circulaban por Palermo.
A pesar de encontrarse a pocos metros de avenidas muy transitadas, quedó oculto detrás del complejo comercial y separado de la vida cotidiana del barrio.
Su restauración abre, por eso, una posibilidad mucho más interesante que simplemente recuperar una fachada histórica.
El futuro del predio también estuvo en discusión durante los últimos años. Distintos proyectos plantearon integrar el pabellón a nuevos espacios públicos, culturales y recreativos, y organizaciones vecinales impulsaron propuestas para mejorar su conexión con el entorno de Las Cañitas y Palermo.
El desafío ahora será determinar cómo se integrará finalmente este monumento al barrio y qué uso tendrá una vez terminadas las obras.
Por el momento, hay algo que ya cambió: después de décadas de abandono, el Pabellón del Centenario dejó de ser simplemente aquella misteriosa construcción escondida detrás de Jumbo.
Está siendo recuperado.
Y cuando vuelva a mostrar completamente su arquitectura, los vecinos de Las Cañitas y Palermo podrán redescubrir una parte de la ciudad que estuvo allí mucho antes de que existieran los grandes edificios, restaurantes y comercios que hoy conocemos.
Pabellón del Centenario: datos clave
Ubicación: Av. Dorrego 2901, entre Cerviño y Av. Bullrich, Palermo.
Construcción: 1910.
Arquitecto: Virginio Colombo.
Función original: Pabellón de Fiestas, Correos y Telégrafos de la Exposición Internacional Ferroviaria y de Transportes Terrestres.
Estilo: lenguaje antiacademicista con influencias italianas y vienesas.
Protección patrimonial: Monumento Histórico Nacional desde 2010.
Restauración: a cargo de Cencosud, bajo supervisión de la Comisión Nacional de Monumentos y con participación del Ministerio de Defensa y el Ejército Argentino.
Inicio de los trabajos: 2023, luego del fallo de la Corte Suprema de 2022.
Estado actual: restauración en curso, con trabajos sobre fachadas, interior, esculturas y entorno inmediato.

